Ideas

Por Dana Gutiérrez. Hace 9 meses En storytelling.
Dicen que Roma no se hizo en un día. La frase, que es más bien un verso y cuyo origen data de un poema del siglo XII, es perfecta para explicar el sentido del storytelling. Su significado, sus imágenes y su contenido, escapan a las palabras que la integran, nos llevan de viaje a tiempos remotos de historias fascinantes, y nos traen de vuelta a casa con una lección de naturaleza universal.
A través de este verso-refrán-frase, te compartimos 4 consejos fundamentales para contar una historia.
1. El personaje: Roma.
Tu historia debe tener por lo menos un personaje identificable con el que la audiencia se pueda relacionar. Roma, por ejemplo, es una ciudad de la que todos hemos escuchado alguna vez, y su nombre evoca la imagen del Coliseo romano, gladiadores, emperadores terribles (Calígula, Nerón), otros más sabios (Marco Aurelio), ejércitos invencibles y mucho más.
2. Crea una trama.
La trama permite que exista la historia (aunque esto no asegura que vaya a ser interesante). En la frase de nuestro ejemplo se resume de la siguiente forma: existen dos puntos en el tiempo, el punto A y el punto B. La trama es lo que sucede con Roma (el personaje) en el trayecto del punto A al punto B.
3. Debe haber un conflicto.
Es el corazón de la historia. Del conflicto depende si la historia es buena o no. Por eso debe llevarnos a través de una aventura o peripecia del personaje. El conflicto de Roma es que, para llegar a ser el imperio que fue (y la ciudad que es), le llevó más de un día, siglos enteros de guerras, conquistas, conspiraciones, derrotas y más.
4. Tiene una lección o moraleja.
Si la historia nos entretiene es buena, pero si nos enseña algo, eso la hace memorable. Que Roma no se haya hecho en un día nos habla del valor de la paciencia y la constancia, y que construir grandes proyectos -como Roma-, implica estar dispuestos a dedicar tiempo, mucho tiempo -5 siglos-.

El storytelling es una de las formas en las que los humanos compartimos conocimiento. Es decir, que es más que una simple herramienta de marketing. El peor error que podemos hacer quienes nos dedicamos a esto, es verlo como un instrumento para la acumulación de capital.

Una historia que fue escrita con el único propósito de impulsar la venta de un producto o servicio carece de autenticidad. Por eso procura siempre compartir algo valioso más allá de lo que ofreces. Te garantizo que eso la hará más memorable.

Por último, no te desanimes si al principio no funciona. Contar historias es un arte: el storytelling no se aprende en un día, sino que es el resultado de mucha práctica. Así que sé como Roma: ten paciencia, y sobre todo mucha constancia.

 

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